domingo, 14 de marzo de 2010

Capítulo 7.- La Escritura De Las Grecas Y De Las Letras

En los trazos de las letras,
se dibuja la aspiración
de los tornasoles que describen
lo sublime y lo profano,
que dicen lo que ni siquiera puede ser nombrado
por sagrado o por pudendo.


Entra el paciente …Doctora buenos días,,, es un hombre siempre cortes, da los primeros pasos en el consultorio carraspeando, rasgando su garganta, aclara su voz ansiosamente, se le remueven deseos y resistencias y se acuesta ordenado preciso, Ella sabe que hoy está más tenso, acomodando sus pies, pasa en silencio algunos minutos y dice …no tengo nada que contarle, mi vida es lo mismo y lo mismo, la volví a llamar, contestó e inmediatamente me dijo “ te llamo más tarde estoy ocupada” y claro nunca lo hizo, al día siguiente le mande un mensaje a las diez de la mañana, calculando que ya estuviera en su trabajo, no me lo contestó, le mande otro a las once y cuarto, calculando que no perciba mi ansiedad, pero no me lo contestó, ya desesperado le envié otro a las doce y otro a las cuatro de la tarde y tampoco. No puedo evitarlo, siempre siento la tensión el deseo, ¿pero por qué no me contesta?, ¡me siento tan estúpido llamándola y llamándola, estoy desesperado!,,, Ella dice afirmativamente …pero podemos reconocer que estás menos desesperado que hace un año, entonces recuerda cuando no te contestaba sentías que querías morirte y que tu vida no tenía sentido sin ella, sin duda las cosas son distintas ¿Será porque ahora tienes novia?,,, él analiza matizando ...bueno sí, Azucena es linda pero no me gusta igual, bueno lo que me gusta es como me trata, es cariñosa, cuidadosa, ella si me contesta y me llama,,, indignado e irritándose dice … ¡pero no soporto que no puedo verla los fines de semana!,,, Ella con una voz suave pregunta …¿Y por qué no terminas con ella?,,, le hace esta pregunta sabiendo que es a partir de la denigración del vínculo que él lo rescatara, y que su pensamiento se hará menos maniqueo, reconciliándose con lo contradictorio de los afectos, él contesta …¡bueno no, no, no terminar no! realmente me acompaña aunque sea sólo entre semana, por las tardes, cocinamos, comemos juntos, vamos al club y me trata bien, puedo pensar que nadie me trata tan bien ¡haa, pero Rosaura es la que realmente me gusta!,,, Ella pregunta …¿Te gustaba cómo te trataba?, a ella tampoco la veías los fines de semana, ¿te gusta que te extorsiona, que te roba, que no te llama, que no te es fiel, que te insulta y te denigra?, claro de las dos ella es la que más se parece a tu mamá,,, él guarda silencio apenas caben en el diván, él y esta interpretación, así que no reacciona se calla y de pronto dice sorprendiéndose lentamente …!eso sí, antes sentía que me moriría!, ya no siento eso, ¡¿pero de verdad ella si se parece a mi mamá?!,,, Ella dice …tal vez es por eso que te cuesta tanto alejarte, es como estar en casa, es como estar con mamá,,, …mi mamá era horrible, estaba loca detesto como me trataba, era verdaderamente cruel, a papá lo tenía atrapado sometido,,, Ella interrumpe acotando brevemente, repitiendo los términos exactos que él uso y por tanto que le deben resonar como ningún otro adjetivo y dice …¿atrapado y sometido?,,, el paciente apenas escucha la interpretación él tiene prisa y necesidad y sigue vertiginosamente coloreando su recuerdo …sí, bueno, el era un pendejo, a mí también me atrapaba y me sometía no me dejaba salir, yo tenía que limpiar y cuidar la casa, ella trabajaba todo el día y todo era contar dinero, sólo contar dinero, acumular, ahorrar, y rezar, rezar rezar, nuca tuve una fiesta de cumpleaños, no asistimos a ningún festival escolar, no había navidad, nada, todo es caro, todo cuesta, recuerdo que mis papas acostumbraban hacer una siesta, yo los escuchaba, siempre antes de hacer la siesta hablaban de lo mismo, primero un rosario y después de cuanto habían ganado en la mañana, él le daba cuentas a ella y así la arrullaba ja ja,,, Ella lo escucha reconociendo las cadenas que lo atrapan, Ella ve como la madre fue vivida como tirana y sádica, y a su padre lo veía como una sombra, un ser dependiente, siempre haciendo el coro, una personalidad doblegada, que no logro separarlo de su madre, ésta es la ecuación que se actualiza y esta aparición hace presencia, este modelo es evocado, fantasma convocado que lo atrapa, en su clima denigrante y frio, así era mamá era un ser amenazante y peligroso, paradójicamente es la única fuente de vida, lo ve claro, es el agua cristalina y deliciosa pero envenenada, y lo ve tan nítidamente porque lo sabe en sí misma, en su historia le resuena este saber, ya sin la anécdota de su propia vida, ya sin dolor, ya ha repasado esas heridas y esos modos de operar, ahora lo sabe, desde la teoría, pero sobre todo, desde ese lugar donde se perpetúa el olor de las rosas, el olor de la canela, ese sitio donde se guarda el dolor, el horror, ahí donde la dicha tiene como referente los márgenes del espanto y de la inexistencia, y Ella puede acompañar a su paciente en ese paso y por ese camino de enredos, esa es la única vía que lo liberará y Ella lo sabe muy bien porque hacia esas mismas cosas, ancladas en su historia, ahora que puede recordar sabe que le fue fácil acercarse a la mujer gorda, a la de los brillos en los aretes, a la que ordena y manda, a la que disponía de todo, incluso casi recién llegada a sus cinco años, después de una larga caminata cruzando pueblos y desiertos, cuando la llevaron por primera vez ante esta presencia rolliza, gesticuladora y autoritaria, no le resultó imposible, mientras la mujer daba manotazos al aire para acentuar sus comandos disponiendo a grandes voces, Ella pudo sin miedo y tranquilamente, estirar su mano de niña, poner sus deditos tras la oreja de la obesa mujer, para sostener sobre su palma el arete de brillos verdes, al hacerlo rozo suavemente la piel del cuello, la rechoncha mujer que habla velos e incomprensiblemente moviendo sus manos llenas de pulseras tintineantes, cuando sintió este roce de la manita infantil, guardó silencio un segundo turbada y por primera vez, la miró, con sus inmensos ojos negros pintados con desmesura, impactantes, impúdicos y que, en ese mismo segundo, se volvieron lánguidos como de vaca, las otras niñas no se acercan nunca a la mujer de los ojos desmesurados e impúdicos, que se hacen como de vaca con el cariño, le tienen miedo, Ella se acerca porque algo de esa mujer le recuerda a su mamá, y claro lo que hace que se sienta cerca es el miedo que siente al acercarse, y por eso precisamente, es que se parece a su mamá.

El paciente entra saludando y se recuesta, inmediatamente se incorpora, se pone de pié, saca la cartera de su pantalón, saca el teléfono del cinturón, los pone en una mesita, se recuesta, pidiendo perdón, y dice …no me gusta acostarme con la cartera porque me lastima y además se deforma el pantalón, vengo sintiéndome contrariado, confundido porque me han nombrado jefe del despacho,,, Ella dice …felicidades,,, …gracias, pero no sé si eso es lo que quiero, porque, casi voy a ganar lo mismo y tengo más responsabilidades, debo tanto supervisar a los subalternos y debo representar al despacho en los juzgados en provincia y revisar los escritos, debo salir de viaje a Puebla a Monterrey a El estado de México y no sé si eso es lo que quiero, me dieron otro cubículo más grande y ahora la secretaria es para mí solo,,, Ella le pregunta …¿a quién le va a alegrar este nombramiento?,,, él piensa …mmm, no sé, a mi papá, a mi mamá, a mis hermanos,,, …entonces pudiera ser que para eso lo aceptaste para complacer a papá, pero aun no sabes si a ti te complace,,, el se horroriza y finalmente se fastidia, con sigo mismo, se siente traicionándose, y no sabe si realmente a él le interesa, dice …qué increíble ya lo acepté y no sé si a mí me interesa, se que el cubículo es más grande y voy a tener reuniones con el Licenciado Rodríguez el director, tengo más trabajo administrativo, claro tengo secretaria, bueno, yo sé que lo voy a hacer bien, además aun que no gane más, ahora yo dispongo de mi horario con más libertad, claro no falto nunca, ni me voy temprano,,, …por eso te dieron el puesto, te convertiste en personal de confianza por tu sentido de responsabilidad, pero no sabes si te debes tener confianza a ti mismo y a las decisiones que tomas,,,
***
Ella pasó cuatro días encerrada en ese cuarto con celosías, y llorando hasta que decidió que no iba a llorar más, esa decisión la sorprendió, porque la llenó de fuerza, una fuerza que quería que llegara de otros, de alguien que la aliviara, de alguien que le dijera pobrecita, y sintió que era una tonta, que eso no sucedía o por lo menos no llorando, y recordó que cuando le contaba a la abuela que estaba asustada y triste porque mamá tenia esos prontos, y la miraba feo, golpeando y fustigando con su índice con sus supuestos y le decía “yo sé que en realidad me odias, que quieres más a papá, sé que quieres que me muera pero yo te voy a matar primero” la abuela le dijo con mucha firmeza tomando sus dos manitas mientras la miraba a los ojos “mamá está enferma por eso dice esas cosas pero tú eres fuerte y aun que solo sea a ratitos mamá te ama mucho, cuando la veas que se pone así aléjate rápido, no te pongas a llorar, vete y busca un lugar seguro, yo no puedo estar contigo siempre me tengo que ir a mi casa en Madrid, pero quiero que sepas que, adonde quiera que yo este te estoy amando porque eres mi nietecita preciosa y para recordarte siempre canto la canción de las golondrinitas”, recordando esto es que pudo dejar de llorar y empezó a comer tomó de un plato azul con verde unos higos que están ahí encerrados con Ella, las celosías movían sus sombras durante el día acariciando todo a su paso, y cuando se puso a cantar la canción de las golondrinitas, “ …golondrinita, golondrinita de dónde acabas de llegar, de lejos vengo, de lejos vengo, del otro lado del már,,, entonces fue que abrieron la puerta y con señas la llamaron, la llevaron a bañarse, parada en una esquina la bañaron con una jícara, que se parecía a las que había en su casa, el agua fue un abrazo que la hizo llorar de nuevo pero de un modo distinto, en la camuflaje que le ofreció el agua del baño a sus lágrimas, pudo dolerse ya sin esperar nada, solamente resignándose por tanto que ha perdido. Ella no sabía que se podía perder todo, solamente había perdido su muñeca del vestido azul aquel día en que fueron a la casa de sus primas, ¡pero perderlo todo hasta su nombre!, las lagrimas salían en silencio y poco a poco dejaron de salir y perdieron su sentido, porque no quería más encierro, estando limpia y fresca, de la mano la encaminaron hasta un salón amplio, cuyos techos que parecía que se caían en encajes multicolores, y el piso sobre el que apoyaba sus pies de niña era de mosaicos mil veces repetidos y combinados, este salón tiene en el centro un espacio hondo lleno hasta los bordes de liquida transparencia, eElla conocía las albercas pero esta era diferente era preciosa, entró por la escalerita junto a otras niñas desnudas que retozaban, se quedó en una esquina mirando todo, ahí fue cuando pudo calmarse realmente, respirar los últimos suspiros que salían entrecortados por los rastros del llanto y sus respiración se hizo regular y observófeliz a las niñas sus cuerpos que saltaban jugando entre ellas, las miró y se percató de que todas ellas ya tenían senos, algunas muy pequeños, pero sin duda Ella es la niña más chiquita, la alegría de todas la contagió y se pudo sumergir transportada en esta agua cristalina, que hacia olas movida por los cuerpos de otros destinos como el suyo, el agua revotando en las orillas al estrellarse con los azulejos multicolores. Fue ahí relajándose que el tiempo pasó sin que lo sintiera y cuando la piel de los dedos se le hizo de viejita descubrió que en la orilla de este estanque, en los mosaicos había algunas franjas no eran grecas que se repetían, sino eran gráficos insólitos, en realidad tuvieron que pasar meses para percatarse de que esos rasgos en particular no eran grecas, que estos trazos son letras árabes, y hubo de pasar mucho tiempo más para que llegara a entender lo que dicen esas letras hechas palabras y pensamientos, incluso leyendas.
El día que miró por la grieta vulva, lo único que reconoció fue la línea del del fondo la última donde nace el cielo le dijeron que se llamaba, lo sabia por que lo había visto sobre el mar en un viaje a Jalisco, también en el patio de su escuela lo vio sobre las montañas de Guanajuato, a veces entre las calles se alcanzaba a ver muy lejos donde vive el horizonte, pero lo que ahora le resultó nuevo fue que reposaba sobre un paisaje muerto, sin almas vegetales ni animales, sin casas, sobre la arena árida, inhóspita , imponente, su sentido de la vida se tambaleo, supo que hay lugares donde no hay nada. Lo contemplo ahí mismo y se lo llevo dentro suyo, lo contemplo en su propio pensamiento, mirando ese desierto se atrevió a pensar que un día, más allá del horizonte la llevarían sus pasos y, deseando dar esos pasos, vio el desierto y fue lo que se le impuso, se hizo más amenazador que todos los temores que la convivencia le imponían. Un día mirando por la grieta, descubrió un grupo de hombres y mujeres que cruzaban ese paisaje vacio y descubrió sin saberlo, uno de los ingredientes del espíritu de los Berebere, que van y vienen por el paisaje, acosando el horizonte con la fuerza que su compañía les procura, ellos juntos y su constancia, esos pequeños pasos de hombres y de mujeres, de camellos y borregos son y bastan para conquistar el desierto y renovar los apoyos del horizonte.
A veces miraba por la grieta y ese vacío y le era tan amenazante que la hizo sentirse protegida y la reconcilió con este mundo de olores y grecas, de cantos y voces ajenas.
Se recuesta en el diván, acomoda su falda, sus cabellos, se queda callada unos minutos y dice pausadamente y vacilante …ahora empiezo, es que quiero contarle que mis hermanos, bueno, tuvimos una reunión familiar todos llevamos a nuestros hijos, fue muy agradable, emotiva y comimos delicioso, pero ya en la sobremesa los hombres se quejaron, y esto ya lo han hecho en otras ocasiones, es un tema recurrente entre los hombres de la familia, pero ahora realmente se dolieron de que mi padre no les enseñó a cobrar, si les enseño a trabajar con responsabilidad con honestidad porque mi padre fue un hombre sumamente trabajador, pero ninguno sabe cobrar por su trabajo, cargan con una angustia, es como una,,, no solo incapacidad sino una sensación de no tener derecho al dinero, yo creo que aunque es una carencia de todos los hijos varones y fueron ellos los que la formularon, como algo realmente terrible en sus vidas, me he quedado pensando que a las hermanas también nos sucede, pero siempre pensé que era un problema mío individual, no un asunto de cultura familiar, escuche a uno de mis hermanos dando consejo, algo como “para cobrar lo que debes hacer es mirar la uña de tu pulgar y di firmemente, -son quince mil pesos-“ así fueron diciendo cada uno sus trucos para soportar el sufrimiento de cobrar, anécdotas y horrores, pero uno en particular se parece a mí, uno que habiendo ganado su quincena, debiendo ir únicamente a la caja por su cheque, no va, ahí se acumulan los cheques y hasta que la presión es insoportable entonces pasa por su dinero, a mí me pasa lo mismo, incluso con mis títulos, con los reconocimientos, con los cierres de los cursos o de cualquier tarea, ¿y sabes? incluso cuando barro las hojas que tiran los arboles sobre la banqueta, barro toda, muy bien barridita, no me olvido de ninguna hojita, y hago un montón donde junto toda la basura, pero recogerla, ese último detalle a veces no lo hago y si lo hago voy como a contra pelo como si algo me frenara peleando conmigo, incluso me sucede que, si estoy tomando un tratamiento de medicamentos por ejemplo antibióticos por siete días lo suspendo a los seis, si hago una costura la hago muy bien, pues las últimas puntadas son una porquería y no hago bien el nudo final,,, Ella escucha esta crónica y simultáneamente hurga, escudriña y busca en la historia de la infancia donde está la conexión, se pregunta ¿qué es a lo que aspira con ese síntoma con ese clamor de procesos inconclusos, escruta en la historia que le ha sido dicha y en la no dicha, en las cadenas que han formado las asociaciones de esta paciente que se entretejen en su cabeza con su propia historia, busca en los objetos, los apuntalamientos del síntoma, cuáles son los significados, cual es el reclamo inconsciente que le formula la paciente. Mientras la escucha también siente, y se pregunta que es lo que siente, es también en este recurso donde pueden estar los ecos antiguos que hablan, en lo no dicho le parece que, simplemente lo que necesita es una mamá que la arríe, le parece que busca un complemento, que está haciendo un reclamo hondo viejo, y le dice …parece que si dejas la basura tirada o si dejas de tomarte la medicina estás llamando a alguien, ¿quién te daba la medicina cuando te enfermabas?,,, …mi papá,,, …¿y quién te reclamaba si dejabas la basura tirada?,,, …mi papá,,, …¡o si dejabas un bocado en el plato?,,, …mi papá,,, …parece que estas llamando a papá, ese es el llamado de una niña,,, la paciente se conmueve y siente que es clarísimo, Ella le dice …no va a regresar tu papá a completar nada, esta es una manera de negar la ausencia de tu padre, es una evocación de un amor perdido, de una presencia ,,,

Negrar la ausencia Ella se hizo experta en negar la ausencia, en particular los primeros años de su enclaustramiento. Ella sale del agua clara, escurre su cuerpecito y los dedos se le han hecho arrugaditos por tanto estar en el agua, la envuelven en una sábana azul, mira que las niñas que se mueven caminando en una dirección, Ella se enfila, con sus piecitos escurriendo agua, sigue a la columna de niñas, van juntas y riéndose siguiendo una sola ruta, la mujer gorda, estira su mano y la toma de la muñeca, la detiene, todas se desvanecen por el laberinto de la casa, algo le dice, Ella entiende que no debe ir con las demás, y la suelta, Ella entonces se queda un rato ahí parada, a pesar de que está mojada, el aire es tan calientito y seco que es un deleite el viento que pasa refrescándola, todos se van a sus quehaceres, ojos de vaca inicia su desenfrenados graznidos dando órdenes y se aleja, Ella entonces camina un poco sin rumbo por los espacios, transita por varios salones, dejándose guiar por su interés en los objetos y decorados, por la belleza, quiere descifrar ese mundo, se encuentra con tapetes suaves y densos que tienen dibujos ensortijados sus ojos recorren cortinas, mesas escandalosamente decoradas, perfectas, muebles igualmente dotados de hermosura, sus manos exploran las maderas ricas en incrustaciones, la turban, la intrigan, estudia con sus dedos, y levantando los ojos analiza el inmenso marco negro del un espejo con taracearas formadas por incrustaciones de conchas tornasoladas que hacen los pétalos de flores imposibles, unidas entre sí por tallos hechos con hilos de plata, indaga dónde empieza la greca, cómo se juega la simetría, igual explora un cofre exuberante, lo toca es un cofre más alto que ella moviendo sus manos sobre la madera pulida y brillante con incrustaciones de hueso de camello y maderas de tonos rojos y verdes, descubre el cerrojo de bronce, la figura central es un gran felino que entre sus garras detiene el pivote con el que se cierra esa caja que promueve su interés, su curiosidad e inteligencia la obligan a descifrar cómo se abre, y poniendo toda la fuerza de sus deditos lo logra, habiendo abierto ese broche intenta levantar la tapa del cofre, pero es muy pesada y está alta así que trae varios cojines , los apila y subida bamboleándose sobe ellos empuja con todas sus fuerzas, y lentamente levanta la tapa de ese custodio de secretos, se fascina con los contenidos, son objetos que no entiende y no sabe para que son tienen formas inquietantes y descubre y toca apenas con las yemas de sus dedos una caja de madera con incrustaciones pequeñas haciendo adornos de hueso, de concha y de metales, haciendo en esa madera pulida como decorado una retícula, formando casillas, la abre, y tarda unos segundos en descifrar el contenido, porque las piezas son distintas a las que Ella conoce, de pronto sus ojitos se alargan acompañando una gran sonrisa y su corazón se pone contento, porque es un ajedrez, sin miramientos, ávida y conocedora se deja llevar por la pasión de ese juego, saca la caja cuidadosamente, la coloca sobre el tapete, la abre y saca cada una de las piezas, las admira, porque han sido talladas con maestría, las que más le gustan son la reina y el rey, también los caballos parados en los cuartos traseros y que llevan en el lomo unos jinetes, todas las figuras con turbantes y con grandes atuendos, Ella sabe cómo hacer eso así que sobre el tapete voltea la caja y quedan expuestos las sesenta y cuatro casillas unas tienen incrustaciones y otras no, acomoda el tablero en la posición correcta y sobre la retícula coloca con sus manitas precisas, agiles, las piezas en sus posiciones sin dudas, pensando en su abuela dice …yo las blancas abue,,, y mueve su pieza, el peón que está frente a la reina, lo adelanta dos posiciones y gateando alrededor del tablero se coloca del lado del contrincante, abandonando su sabana azul en el piso, el aire es tibio y amable, no se percata de su desnudes, se pone la mano en la boca, mientras con la otra reta moviendo exactamente la misma pieza dos posiciones, se ríe imaginándose acompañada de sus fantasmas más amados, acompañada de ese juego que la arrulla que la remite a plácidas horas en su mundo, se levanta y sigue explorando las tripas del cofre pero siente que una parte le es inaccesible, entonces explora el exterior buscando descifrar como llegar a esa zona prohibida, y descubre que la cara vertical del cofre, que queda frente a ella está sostenida por unos ganchos que retienen en sus manos unos monos de bronce que parecen trepar por las aristas, los jala entonces, baja esa pieza de madera, haciendo chirriar las bisagras, dejando al descubierto una cajonera, que la invita a más indagaciones, abre uno a uno los cajones y encuentra hojas de papel, unos lápices, de nuevo sobre el piso extiende las hojas, se acuesta apoyando sus codos en el piso levanta su cara, buscando inspiración para sus trazos, busca a su alrededor y sus ojos se detienen en la cenefa que está cerca del techo donde las grecas no se repiten, las que parecen letras o algo así y las copia, cuidando las curvas y las proporciones, lo hace muy bien, Ella sabe dibujar, sus dedos manejan con soltura el lápiz y la hoja, recuerda cuando viajaba en coche con sus padres, sentada en el centro del sillón, su madre decía …fíjate en ese árbol, dime ¿cuántos tonos de verde tiene? mira las formas de las hojas, me haces un dibujo de las hojas y sus verdes, ¿me pintas un árbol?,,, Ella entonces observaba, intensamente el paisaje y tenía prisa de llegar a su casa, para dibujar unas hojas e iluminarlas de varios tonos de verde, siguiendo esa observación delicadamente, igual esos trazos le parecen un reto placentero.
Ahora al recordar ese momento sabe que entonces buscaba su complemento, la mirada, el reconocimiento, hacer dibujos es un clamor a la mirada de mamá, de papá, de la abuela,
Ella se levanta escucha a ojos de vaca gritando en el jardín de la fuente de los chorritos, y piensa aun que no entiende aun “me está llamando a comer” y deja su rastro de gestos creativos desparramados sobre el tapete junto al tablero de ajedrez, recoge la sabana, torpemente la enreda alrededor de su cuerpo mientras camina, pensando en buscar nuevos colores en los chorritos de las fuentes del jardín blanco.

Ella sabe que será la paciente misma la que encuentre la salida de ese tramo del laberinto, y le pregunta …¿Quién te pide que termines bien tu costura, que no desperdicies tu esfuerzo, que conserves la calidad de lo que haces?,,, la paciente contesta diciendo lo obvio y al mismo tiempo haciendo un hallazgo …!mi Mamá!,,, Ella le dice …parece que dejar todo a medias, es como el canto de un pajarito hambriento que busca respuesta, reacciones, que a alguien le importe, que vengan, que la empujen, que la alimenten, que la obliguen, pero esa es la llamada de una niña.
Ya terminamos nos vemos el próximo viernes a las nueve,,,

La paciente no llega, le deja un mensaje en el teléfono, lloriqueando …lo siento no puedo llegar, tuve un problema familiar y no puedo ir te llamo después,,, ya ha faltado a tres sesiones, Ella piensa así trata a su esposo por eso él se queja y le dice que se siente devaluado, abandonado, poca cosa, es una mujer agresiva, así que acuerda consigo misma, debemos trabajar esto, si es que vuelve, aun que tal vez efectivamente no ha podido llegar a pesar de todo a veces así es la vida.
Al terminar la sesión el paciente se levanta del diván, se pone su saco, se acomoda la corbata da dos pasos acercándose se para frente a Ella saca su cartera del bolsillo trasero de su pantalón, la abre trae mucho dinero todos billetes de alta denominación los mueve mostrándoselos a Ella formulando algunas frases …no tengo cambio, permítame un momento, mire solo traigo billetes grandes,,, Ella piensa ¡que necesitado está de que yo vea su dinero!, y confirma lo que ha concluido en las dos sesiones que llevan trabajando, la inseguridad lo empuja a construir ese gesto fanfarrón y pretencioso, Ella piensa que él siente que él no vale, es su dinero lo que lo sostiene y le da la sensación de que es meritorio, y se queja de que sus amantes sólo quieren su dinero, Ella le dice …si no trae la cantidad exacta ahora, no importa, lo puede pagar la próxima sesión no se preocupe,,, de este modo obvia la pobreza de esa cartera que se le muestra rebosante y que no resuelve el pago, y no da satisfacción a la seducción, así le da importancia a lo que realmente la tiene las palabras que el ha dicho en esa sesión, Ella camina abre la puerta y dice amablemente …ya terminamos, nos vemos la próxima,,,

En cuanto siente el brillo del sol abre los ojos, y lo primero que la acomete como un deseo inminente es que quiere ver el ajedrez, la luz es dorada apenas amanece aun es de madrugada, como el aire es fresco, se envuelve complicadamente con la sábana azul con que la cubrieron el día anterior, trata de recordar la ruta que la llevó al salón del cofre, descalza camina, da vueltas en un sentido, en otro, pasa por arcos, a través de corredores, salones, camina por un pasillo con grecas verdes y lilas, por otro en rojos y amarillos, entra a un salón inmenso, vacío, la luz dorada la surten tanto unas ventanitas altas, como seis ventanales bajos que dan a uno de los jardines con fuentes, lo sabe porque escucha el sonido del agua que golpea al caer, la adivina haciendo arroyos sobre mosaicos blancos y azules, se asoma, y ve abajo en el jardín y no, los mosaicos son naranjas y amarillos este es un jardín en el que no ha estado, se queda contemplando desde la altura, ve que ojos de vaca camina agitando las manos con sus pulseras, va exclamando, estremecida, realmente la percibe iracunda, Ella sigue mirando desde lo alto envuelta en su sabanita, ve que entran al jardín por distintos ángulos mujeres, hombres, niñas ojos de vaca sigue argumentando, moviendo los brazos, finalmente se calla dejando una de sus manos sobre la cabeza y la otra a manera de jarro sobre la inmensa cadera cubierta por una vaporosa tela color azul cielo, alguien le contesta tímidamente, y de nuevo grita, manotea, una de las niñas mira atentamente las caras, los gestos de la mujer y cuando su mirada se extiende hasta lo más alto del edificio, descubre en uno de los enmarcados ventanales, la cara de Ella, la reconoce, extiende la mano señalándola feliz de ser quien resuelve el enigma, todos voltean sus rostros para verla y Ella les devuelve la mirada levantando y agitando alegre su mano. La niña le hace señas llamándola, Ella entiende que debe bajar, así lo hace busca en el laberinto de mosaicos, puertas, biombos, los caminos y encuentra el jardín que la acoge con sonidos, colores naranjas y amarillos, el aire tiene el perfume de los jazmines, de los azares, de los limones, Ella corre hasta encontrar a la mujer de ojos de vaca, que la recibe deteniéndola con una mano del hombro y con la otra le da una bofetada fuerte, la sorpresa y el ardor en la cara, hacen que Ella suelte la sabana, queda desnuda y llora desconsolada, grita dolorosa y tímidamente ¡mamá! y nuevamente la encierran. Llora de nuevo lo mismo que ha llorado y algo más, no entiende por qué la golpeo, recuerda a su madre, que le decía …te pego porque soy tu madre,,, cuando cualquiera intentaba intervenir o si Ella pedía razones, después de un rato de enojo, de auto conmiseración piensa que la única manera de resolver esto es que debe ir todas las mañanas a saludar a la mujer de los ojos de vaca, piensa, después podré explorar todo pero debo buscarla, que me mire, tal vez pensó que me había perdido y se asustó.
En la primavera, la luz que entra por la ventana del consultorio, a las siete de la tarde es naranja, baña el librero con su cálido color, pero el discurso de la paciente sigue sin perturbarse, está embebida en su introspección, hurga buscando en su vida, tiene prisa de contar, de decir, quiere descifrar lo que le sucede y destrabar los nudos de su existencia …cuando estaba en la casa me sentía perdida, tenía claro que mi mamá no me quería, no tenia ojos para mi, ellos mis hermanos y hermanas eran su tesoro y los dos chiquitos en particular eran su horror, su calvario, eran retrasados, además eran como contrahechos, enanos, chiquitos extraños y muy delicados, Juan llegó a medir ochenta centímetros y Germán noventa y tres, así que cuando nací, mi mamá ya tenía demasiado, cuando cumplí diez días de nacida me entregó a Sisa, quién era mi nana, a partir de ese momento pasaba todo mi día y mi noche con Sisa y, por supuesto, dormía con ella, recuerdo clarito el olor de su cabello se lo enjuagaba con te de romero, Sisa ponía sobre la cama su bulto de ropa, compartíamos la cama los tres, el bulto, Sisa y yo, me quiso mucho me atendía especialmente a mí, todos los días me hacia atolito de arroz y canela, me enseñó a bordar, a tejer, era una mujer muy hacendosa, buena cocinera vivió siempre conmigo y me ayudó a criar a mis hijos,,, Ella observa que la paciente esta recostada en la orilla del diván casi cayéndose, siempre pone en el centro su enorme bolsa, pero no quiere interrumpir esta asociación y deja pasar por el momento la clara manera de evocar aquella presencia de Sisa, añora desde el cuerpo con el bulto que ocupa más de la mitad del diván y con la precariedad del espacio de que dispone, así hace presente al fantasma en el diván, y tampoco la interrumpe, pero piensa que Sisa significa: timo, hurto, ratería, se calla, deja que la paciente sigua …cuando era niña me gustaba jugar a rezar el rosario,,, le pregunta …¿cómo es eso?,,, …pues yo hacia unas tumbitas en la tierra, las adornaba con flores, les ponía sus cruces y les rezaba a cada una su rosario, eso me hacía sentir muy bien , también me gustaba que Sisa me enseñara a tejer y bordar,,, parece que va a abandonar por completo la imagen del juego tanático, entonces Ella pregunta y …¿quiénes estaban en las tumbitas?,,, Responde sin conflicto como si fuera obvio …pues mis hermanos, y mi mamá, eran siete tumbas, les ponía sus cruces hechas con ramitas, las adornaba con flores del jardín, a cada una le rezaba el rosario ¡completo!, yo era una niña chiquita rezar el rosario completo era un gran esfuerzo, tenía como seis años, yo creo que en ese tiempo me estaban preparando para la primera comunión,,, Ella le pregunta …¿tenias que lavar tus pecados, tus malos deseos, de querer que se murieran todos los que rivalizaban contigo, y también a la mamá que te había abandonado?,,, La paciente responde como si ya lo supiera …pero como era niña no me daba cuenta de nada de eso, solamente me gustaba y lo jugaba muy seguido, me confortaba rezarles, ¡pero yo no quería que se murieran, yo lo que quería era, que no les pasara nada por eso rezaba!,,, y finalmente se contradice …¡pero, pues si estaban muertos ¿verdad?!,,, y se ríe feliz, es una paciente encantadora, Ella la espera con entusiasmo porque las imágenes y las anécdotas de su infancia son transparentes fascinantes, es una mujer mayor que Ella, que ha pasado la vida tratando de resolver el abandono de su madre, siempre le ha parecido que la verdadera vida esta donde ella no está, la vida y lo verdaderamente valioso está donde mamá y los otros están, así que Sisa con su amorosa y constante compañía siempre fue devaluada, aun que sí la gozaba y sentía su cariño su protección, pero siempre la devaluaba, Ella reconoce el dolor de esta vieja paciente su presencia le encanta, es unos quince años más grande que Ella, pero lo que es relevante es que se duele como si del abandono hubiera sido hoy mismo, la conmueve el dolor de su paciente y le es claro el martirio que la ha acompañado y perseguido siempre, decide que ese va a ser, en este período, el eje del análisis, Ella, reconoce esta ilusión en sí misma, la añoranza de ese espejismo de lo “verdaderamente valioso” y el permanente empobrecimiento de la vida propia, de su circunstancia, obligando a una vida enajenada de sí, reconoce el conflicto, sus texturas, su sabor, su olor, el progresivo crecimiento de esta pena que se compenetra en la esclerótica del ojo como raíces y también bajo la piel, tiñendo todo lo que se mira, y también recuerda cómo lo resolvió y la luminosidad que se produce en la salida, recuerda como se aligeró el peso de la vida, y fue lo que sus ojos le dieron al mirar por la hendidura, Esa grieta vulva y su paisaje interior la sacudió profundamente, el desamparo que su visión del desierto le dio, la hizo otra, el desierto la hizo asirse con firmeza a su circunstancia, fue a partir de ese día que dejó de llorar por su muñeca azul, por su madre, por su padre, por el gato de los ojos amarillos, aunque la presencia de la abuela siempre fue añorada y venerada, nunca obnubilaba a las figuras de su vida real, mucho menos a esa presencia que apareció deslumbrándola, modificando su mundo, fue haciéndose sentir progresivamente, todo empezó en el tablero. Sin proponérselo a la hora de la siesta caminó por la silenciosa casa y entró a la majestuosa habitación del gran cofre, no había un alma, pensó feliz en explorar más profundamente aquel cofre vientre generoso, cuando sus ojos descubrieron que el ajedrez seguía ahí exactamente donde lo desplegó, sobre la alfombra de mil gráciles grecas, pero algo cambió, sus ojos exploraron descubriendo que alguien había movido una pieza, era el otro peón el que está frente al caballo, lo había movido una posición hacia adelante, su pulso se aceleró, Ella reconocía que en realidad eran las blancas las que se debían haber movido pero fue tal el vuelco de su corazón que no le importó perder un turno, siguió el juego, incluso exponiéndose, decidió mover su alfil izquierdo, lo hizo en diagonal, como debe moverse lo acercó peligrosamente, lo expone provocando a su retador, se alegra tanto que ríe en voz alta y mira ansiosamente a su alrededor, está sola, espera, se entretiene siguiendo los dibujos de los mosaicos y mientras se abstrae en esa sensación de compañía, baja sus ojos, descubre que en las hojas de papel, en las que hizo los trazos de la greca que no es greca, frente esos trazos suyos esos que parecen letras, alguien continuó haciendo los dibujos, compara el papel con la cenefa que ha sido su modelo, se percata de que adelantaron cinco figuras, se tira de panza al piso y copia un renglón completo, se levanta y deja el lápiz ahí sobre las hojas, expectante, decide que debe dejar esa habitación a solas para que esa delicada y secreta sustancia regrese.
La paciente comparte el diván con el bulto y con sus ausencias para darles lugar se mantiene en la orilla, habla gesticulando con los brazos levantados y al hacer un dramático ademán acentuando lo que dice, y este gesto la hace perder el precario equilibrio que guardaba porque teniendo la mitad del cuerpo volando, Ella y su paciente, reaccionan con un aspaviento simultáneamente pero la paciente baja un pie ágilmente y restituye su equilibrio, se coloca un poco mejor, estas operaciones son acompañadas de verdaderas carcajadas. Ella le dice …cuidado no vayas a aplastar a Sisa,,, las dos se ríen …siempre está contigo, siempre te recuestas a punto de caerte para dar lugar a tu nana que te salvó de la orfandad, pareciera que eso mismo haces con muchas cosas en tu vida de malabarista, llamando a Sisa, evocándola, estás siempre a punto de caerte,,, a partir de esta interpretación, aparece en su conciencia caleramente el significado de ese lenguaje evocador que es su precario equilibrio en el diván, del precario equilibrio en el que siempre mantiene su salud, su economía, sus conflictos con sus hijos, esta interpretación es el primer rayo de una aurora que ilumina progresivamente, entonces esa precariedad gradualmente pierde sentido, lo reconoce ahora como el llamado de una niña. Y reconoce lo cansado que ha sido vivir como malabarista siempre a un paso de caer.

Este fantasma con el que juega al ajedrez, esa presencia ausente y benévola, ese duende va y viene sin ser descubierto, Ella piensa en su abuela cuando mueve su alfil hasta la posición c4, mira la hoja en la que ha copiado las grecas, y para su deliciosa sorpresa, ve que nuevamente han hecho tres nuevos trazos, ahora se toma el tiempo de observar los rasgos de esos delineados, los compara con los suyos y ve que son ágiles, que son ligeros, que fueron hechos rápido y con soltura, aprende y desea hacerlo mejor, entonces Ella toma el lápiz, queriendo ser rápida, y hacer un pase liviano preciso, así sin perder su dedicación, lentamente, completa otro renglón de la caligrafía, se aleja dejando todo desplegado, el tablero con su nueva tirada y la caligrafía como respuesta, a sus cinco años el juego con esta presencia secreta, la hace fantasear, “ha de ser mi abue”, esta fantasía la hace sentir acompañada, aun no entiende casi ninguna palabra de lo que se dice a su alrededor, es por eso que comunicarse a través del ajedrez se hace exquisito, lo vive como su mayor tesoro, Ella piensa que todas las abuelas son así, que enseñan juegos complejos, que confían plenamente en la inteligencia de las niñas de cuatro años, porque Ella lleva ya más de un año jugando, y Ella da por sentado que si hay un ajedrez seguro hay cariñito, al día siguiente nuevamente entra a la habitación del cofre y encuentra el tablero retándola, han movido el caballo lo llevaron a c6, trata de imaginar qué planea su contrincante, toma una decisión seria , recuerda a su abuela, severa y amorosa explicando la jugada Del Pastor “!es una jugada maestra, es sorpresiva y contundente! nadie sabe de la enorme inteligencia de las niñas chiquitas y por eso, nadie la espera de una niña y se reían las dos a carcajadas!” entonce Ella toma mucho aire, como si se fuera a acabar y suspira acompañando la exhalación con el movimiento de la manita llevando a su reina hasta f3, el corazón se le agita y se estremece pensando que puede ganar con solo una jugada más, todo está en que su contrincante la menosprecie, ahora toma la hoja y decide hacer dos renglones, pero también decide cometer un error haciendo el trazo de uno de los signos en sentido inverso, se dice …para que piense que soy tonta,,, se ríe con ella misma, feliz de haber montado ese escenario, se aleja. Así jugaba en Guanajuato con su abuela que estaba todo el día haciendo cosas, Ella se sentaba ante el tablero y la abuela pasaba y tiraba, Ella se quedaba pensando, y cuando ya había tirado, buscaba a la abuela en los lavaderos, en el portal, con las gallinas, o en la cocina para que tomara su turno “espérame tesoro solo dos minutos que suba el chocolate, y me voy contigo” así se tejían las horas, las jugadas y las lecciones de ese juego, Ella también quería jugar con su mamá, y con su papá, traía bajo el brazo la cajita del tablero de madera, castañeaban a cada paso las 32 piezas, este pequeño ajedrez se lo regaló su abuela la navidad antes de que cumpliera cuatro, y desde ese mismo día empezaron a jugar, le dijo …mi niña preciosa, mira lo que te compré en el mercado de artesanías aquí de San Miguel de Allende,,, desde ese día Ella iba de paseo siempre con su tablero bajo el brazo, a todos les preguntaba …¿sabes jugar ajedrez?,,, jugaba con todo el que se dejara, ya todos estaban horrorizados porque la niña había mejorado en sus destrezas ajedrecísticas, ahora era un verdadero contrincante y con frecuencia les ganaba, cosa bastante humillante para algunos adultos.
Los fantasmas son la compañía cierta, con sus afectos estables invariables y siempre dispuestos a la manipulación del soñador, Ella soñaba que su contrincante en el ajedrez, y su complemento en esa caligrafía era alguien bueno y amoroso como su abuela, más que su abuela, porque éste está cerca, este vive aquí, juega conmigo, me quiere y piensa solo falta una jugada para ganarle. Comparando piensa que la mujer de ojos de vaca no la quiere, pero siente que es una mujer débil porque se irrita, boba como mamá es berrinchuda, es también un fantasma. Es por todo esto que sabe que su paciente se recuesta en la orilla del diván dándole lugar a su fantasmay para completar la escena el bulto, esta evocación trae a un fantasma que es aun más y mejor complemento que la verdadera Sisa.
Por fin llega el día siguiente, desde que se acostó quería que ya amaneciera, está expectante porque ahora sabrá si logró encubrir su estrategia para ganar esa partida, ahora ya conoce la ruta que tiene que recorrer para llegar al salón del cofre, del ajedrez, al salón del duende, y vuela sobre los finos pisos de mosaico, sobre los tapetes su pequeños pies trotan y juegan a no pisar cierta parte de las grecas, cruzan el jardín de los mosaicos blancos y azules sobre los que corre el espejo del agua enmarcado por naranjos, sube por las escaleras del fondo y doblando a la derecha cruza el umbral entra a la habitación del cofre se pone de pie sobre el más mullido tapete y contempla el tablero, descubre que sí, que han movido el alfil negro a f1, Ella siente mucha alegría éste es el primer momento, desde que se perdió, en que realmente se siente realmente feliz, toma entre sus deditos el turbante de su pequeña reina, esta figura trae además del turbante real, un sutil velo atraves del que se adivina la punta de la nariz y las curvas de los labios, mueve su reina a F7, entonces toma el precioso rey negro y lo acuesta sobre el tablero, contempla largamente la escena, y dice … Jaque Mate,,, con el ímpetu de esa dicha decide escribir sobre la hoja todos los signos, la cenefa completa, y lo hace a la perfección llena dos hojas de esos trazos que le parecen hermosos pero le resultan mudos, al terminar, dibuja un gato, y escribe “Ella” es la única palabra que sabe escribir y deja todo desplegado.

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